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30 dic. 2012

Septimo capitulo.“Borracho bruto”

 


Capitulo 7. “Borracho bruto”

Ya comenzaba a caer la tarde lentamente. Aquellas nubes grises que Dani vio a lo lejos estaban más cerca aun de lo que se esperaban y hacia un fuerte y potente temporal de viento en la calle.
Tras acabar de ayudar en la cocina a Dani, tanto Emma como Shara se fueron al salón un rato, dejándose caer en el sofá más cercano a la chimenea y mirándose ambas de vez en cuando.
Emma no miraba mucho a Shara, pues sabía que ella estaba preocupada, y por no preocuparla más reprimió sus lágrimas mientras Shara la observaba de vez en cuando, preocupada y sin saber que decir a la vez que su cabeza pensaba en Dani.
Pasaron las horas y Dani se dedicó a leer en el salón mientras Emma y Shara miraban el televisor para no aburrirse, porque para el asombro de él y ellas se puso a llover de golpe, lo cual a Dani no le daba ningún buen presentimiento, pero bueno, ¿qué iba a hacer él contra los cambios atmosféricos?. Nada, así que se quedaron hay tirados en el sofá viendo la televisión.
Hubo un momento algo extraño para Shara aquella tarde, pues de vez en cuando no cesaba de mirar a Dani y cuando se daba cuenta de aquello para su sorpresa, a la vez se daba cuenta de que se quedaba alelada. Mientras las horas pasaban en varias ocasiones Emma iba al baño con la frase de “voy un segundo al baño”, momento en el que no podía más reprimir sus lágrimas y por no preocupar a Shara, se iba a llorar a escondidas, y en una de esas ocasiones, ya que estaban ambos sentados en el mismo sofá, Shara, algo agotada reposó la cabeza sobre el hombro de Dani, el cual se sonrojó bastante al notarlo, pero no dijo nada, sino que esbozó una sincera y feliz sonrisa, hasta que al llegar Emma, que al ver a Shara en así con Dani le echo una miradita picarona a Shara y esta avergonzada y más roja que el tomate se separó al instante haciendo como que tosía.

Los ancianos no llegaban y ya eran sobre las ocho de la tarde, acercándose ya la noche sobre aquel día, y de golpe, el ruido de un coche interrumpió aquella calma que había en aquel salón. Un coche rojo algo mal cuidado por algunos golpes de accidentes se había plantado delante de la verja de la casa y de el coche salió un chico bastante corpulento que por lo visto iba bastante borracho, y no era otro que el famoso Aiden, al que no se le ocurrió otra cosa que empezar a golpear la verja reclamando la presencia de Emma.
Emma, al oír la voz con al que la llamaba a gritos Aiden, le recorrió un escalofrió por toda al espalda, la ultima vez que Aiden la llamó así a gritos y estaba borracho la golpeó de tal manera que le marcó el costado en pleno verano con un “bonito” morado, por el que tuvo que mentir a todos diciendo que se había dado un golpe bajando por las escaleras, a todos, menos a Shara, la cual, prácticamente sabía casi todo de la vida de Emma.
Shara se levantó de un brinco y miró a Dani como pidiéndole ayuda con la mirada y se se dedicó a agarrar del brazo a Emma, la cual parecía disponerse a salir al portal.
-Emma... No... Ya esta... ¿Vas a dejar qué haga lo que quiera y vuelva a hacer lo que hizo?.- Susurró casi sin voz por el miedo y la preocupación.
-Siempre se hizo lo que el señorito quiso y no creo que vaya a cambiar... -Respondío tragando saliva mientras una lágrima salia de uno de sus ojos.
Al ver y oír aquello Dani salió corriendo del saló a buscar el bate de baseball que su abuelo guardaba bajo su cama por si alguna vez alguien se atrevía a entrar a robar y sin perder el tiempo se plantó delante de la puerta sin dejar pasar ni a Emma ni a Shara. Tras esto las miró a ambas a los ojos y suspirando y con un tono de voz cauteloso a ala vez que firme, a la vez que posaba la punta del bate en el suelo les dijo:
-Emma, no estas sola, y ese de hay ni pienso dejarle entrar a casa y menos dejarte sola fuera, además esta borracho y por lo que comentabais... no, no me da la gana, si sales sales con nosotros y si, me voy a llevar esto por si los pelos, os pongáis como os pongáis. -Tras esto Emma y Shara se quedaron entre asombradas por la ayuda, como aterradas por lo que podía pasar si salian.
-Dani... Cielo... -Dijo Shara como si se le escapase el alma.- Yo... No quiero que te hagan daño...
-Y yo no quiero que un borracho asqueroso que trata a una mujer como si fuera basura venga a aquí a joder a mi casa y encima de paso que le haga daño a ti o ella, antes le parto la cabeza con este bate. -Dijo muy firmemente sin apartarse de la puerta.
Emma lo miró con una mezcla de miedo a la vez que de alivio de saber que no estaba sola y musitó débilmente:
-Gracias por todo Dani... - Tragó saliva y suspirando a la vez que cerraba sus ojos avanzaba hasta la puerta, la cual abrió Dani saliendo primero.
Lo primero que se vio al salir era a Aiden borracho y dando golpes a la verja mientras daba tumbos. Nada más ver este a Dani salir y detrás a Emma y a Shara no se le ocurrió nada mejor que vomitar delante de la verja, y tras recuperarse mirarlos a los tres y comenzar su sarta de insultos.
-¿Con qué estabas con este mierdas, no pedazo de guarra?. Como no, y con la putilla pelirroja... -Tras esto se echó a reír y sacó de sus casillas a Dani, al cual no le gusto lo que le dijo a Emma pero mucho menos como trató a Shara por lo que golpeó con fuerza la verja y gritó con furia.
-¡Tu pedazo de mierda, deja de golpear la verja de mi maldita casa y vete por donde has venido!. ¡Emma no esta conmigo ni tiene ninguna relación, aparte de la de amigos... o eso creo que soy para ella y a mi sinceramente aunque pueda ser le brusco, no me gusta ni la quiero ni la conozco de nada... así que deja de meter mierda... y no te metas con Shara que no tiene anda que ver en este asunto o... aaaag!. ¡VETE!.
Esto dejo algo bloqueada a Emma la que no sabía como responder, y a la vez hizo tragar saliva a Shara, tanto por el insulto recibido como por ver tan alterado a Dani, lo cual no le gustaba ni un pelo, por lo que se acercó a él y le agarro por uno de sus brazos susurrándole que se tranquilizase un poco.
Aiden se limitó a abrir y cerrar los ojos como algo sorprendido por la reacción del chico, o como si tuviese miedo le respondió.
-Esto no va contigo pedazo mierdas... Va con Emma y conmigo, vete con al puta roja a otro lado y déjame hablar con la subnormal de la rubia, aquí se hace lo que a mi me da la gana. - Sonreía mientras como un tonto mientras aun se notaba el efecto del alcohol en su cara.
-Mira niño, vete a seguir bebiendo por hay, estréllate con el coche si quieres, piérdete, pero deja de una vez a Emma, ella no va a hacer lo que te de a ti la gana, además, ¿te crees el rey del mundo?. -Dani aferró con fuerza su bate mientras intentaba contenerse.
-Yo soy alguien no como tu... Además, ¿de qué vas que si no te atreves ni a abrir la maldita puerta?. -Dijo Aiden.
-Vale... esto se acabó... Shara coge el maldito bate y llévate a Emma al portal de casa, si hace falta entrar dentro y cerrar con llave por favor... -Tras eso Dani se soltó del brazo de Shara, le dio le bate y se plantó delante de la verja esperando a que Shara hiciese lo dicho, la cosa se ponía violenta.
-Dani... No tienes porque hacerlo... -Sususrró angustiada Shara.
-Ya... pero por lo visto es de los que no aprenden con palabras... Además... No voy a hacerle nada... Esta borracho. -Dicho esto y al ver a Shara casi arrastrar a Emma que seguía como bloqueada abrió la puerta y empujó a Aiden al suelo, el cual se cayó al suelo de lo borracho que iba.
-Estas muerto flacucho... -Dijo agresivamente y con desprecio Aiden.
Dani aprovechó para cerrar la puerta de la verja tras el y lanzar las llaves hacia el parque por si la cosa se ponía mal. Tras esto se dio la vuelta y levantó agarrando por el cuello de la camiseta con ambos brazos, a Aiden.
-Mira... Tú te vas a ir de aquí en tu maldito coche y no quiero volverte a ver la puñetera casa cerca de mi casa... -Dicha esta frase estampó sin soltarle aun, su espalda contra la puerta del piloto del coche.- Tú no vas a volver a dirigirla la palabra a Emma o como me enteré... te prometo que que parto la cara con mis propias manos... - Le volvió a sacudir contra el coche y acabó de hablar.- Y tú... Como le vuelvas a poner un solo dedo a Emma o a faltar le el respetó a Shara... Date por muerto escoria... -Dicho esto ultimo comenzó de golpe a llover y soltándole con una de las manos la camiseta de Aiden le propinó un puñetazo en la cara y lo tiró al suelo.
Aiden se levantó dando tumbos al ver a Dani dirigirse a la verja de la casa sacudiendo la mano con la que le golpeó y e abalanzó contra el con rabia, lo que acabó con ambos chicos en el suelo. Esto le hizo recordar algo de su pasado a Dani, por lo que reaccionó violentamente y haciendo que se volteasen ambos y quedando el encima comenzó a darle puñetazos en la cara con ira y cuando volvió en si empezó a llorar mucho más fuerte. Tragó saliva con fuerza mientras se levantaba con las manos doloridas y algo manchadas de sangre por reventarse los nudillos. Aiden estaba medio inconsciente en el suelo con un ojo morado, la nariz ensangrentada y el labio inferior partido. Dani al contrarío, llevaba solo un pequeño corte en la mejilla ya que al caer se golpeó contra una piedra algo dentada.
Asustado lo levantó y lo metió dentro del coche y sin pensarlo dos veces llamó a una ambulancia para contar lo ocurrido y cuando se relajó un poco y dejó de llorar llamó al telefonillo de la puerta exterior.
-Shara... Por favor... ¿Puedes abrirme la puerta de la verja?... Las llaves están en el césped... -Su voz era casi un susurro y con un tono de amargura muy claro.
Al oír aquella voz Shara preocupada salió a toda prisa con el bate en la mano y al encontrar las llaves en el suelo se apresuró a abrir la puerta, encontrando a Dani cabizbajo mientras se mojaba bajo la lluvia.
-¿Qué ha pasado...?. ¿Estas bien...?. -Dijo más preocupada al verle así.
-Te lo contaré todo dentro de casa... -Susurró avergonzado Dani.
Shara simplemente se limitó a afirmar con la cabeza y tras entrar aun Dani cabizbajo se limitó a cerrar la verja tras ellos y a andar despacio junto a el más preocupada aun que antes. Quería saber que había pasado y porque estaba así, y Emma les estaba esperando delante de la puerta de casa como rogándoles que no la dejaran sola.
Todo parecía calmarse poco a poco, pero esto solo era el comienzo de la tormenta.
Una vez dentro, Shara se ocupó de cerrar la puerta mientras Dani se estiraba las mangas hasta los nudillos para ocultarlos mientras que se sentaba en el sillón en el que estuvo la primera vez que le vieron dentro de casa.
Emma se sentó cerca en el sofá que estaba al lado mirándole pensativa mientras veía aquel corte en su mejilla.
-Dani... que ha pasado... -Susurró Emma preocupada antes de que lo dijese Shara, al cual, al sentarse en el suelo delante de este mirándole con angustia.
-Pues que yo... Yo... Yo le cogí y le dije que no volviese y que te dejará en paz... Le golpeé por tratar tan mal a Shara y a ti... y lo deje tranquilo en el coche... Pero después él se me lanzó encima y yo... Yo... -Se tapó la cara con ambas manos empezando a llorar y solo pudo decir algo más.- Me pasé...
Tras esto se quedaron callados y bastante pensativos mientras Dani seguía llorando.
Ya comenzaba a caer la tarde lentamente. Aquellas nubes grises que Dani vio a lo lejos estaban más cerca aun de lo que se esperaban y hacia un fuerte y potente temporal de viento en la calle.
Tras acabar de ayudar en la cocina a Dani, tanto Emma como Shara se fueron al salón un rato, dejándose caer en el sofá más cercano a la chimenea y mirándose ambas de vez en cuando.
Emma no miraba mucho a Shara, pues sabía que ella estaba preocupada, y por no preocuparla más reprimió sus lágrimas mientras Shara la observaba de vez en cuando, preocupada y sin saber que decir a la vez que su cabeza pensaba en Dani.
Pasaron las horas y Dani se dedicó a leer en el salón mientras Emma y Shara miraban el televisor para no aburrirse, porque para el asombro de él y ellas se puso a llover de golpe, lo cual a Dani no le daba ningún buen presentimiento, pero bueno, ¿qué iba a hacer él contra los cambios atmosféricos?. Nada, así que se quedaron hay tirados en el sofá viendo la televisión.
Hubo un momento algo extraño para Shara aquella tarde, pues de vez en cuando no cesaba de mirar a Dani y cuando se daba cuenta de aquello para su sorpresa, a la vez se daba cuenta de que se quedaba alelada. Mientras las horas pasaban en varias ocasiones Emma iba al baño con la frase de “voy un segundo al baño”, momento en el que no podía más reprimir sus lágrimas y por no preocupar a Shara, se iba a llorar a escondidas, y en una de esas ocasiones, ya que estaban ambos sentados en el mismo sofá, Shara, algo agotada reposó la cabeza sobre el hombro de Dani, el cual se sonrojó bastante al notarlo, pero no dijo nada, sino que esbozó una sincera y feliz sonrisa, hasta que al llegar Emma, que al ver a Shara en así con Dani le echo una miradita picarona a Shara y esta avergonzada y más roja que el tomate se separó al instante haciendo como que tosía.

Los ancianos no llegaban y ya eran sobre las ocho de la tarde, acercándose ya la noche sobre aquel día, y de golpe, el ruido de un coche interrumpió aquella calma que había en aquel salón. Un coche rojo algo mal cuidado por algunos golpes de accidentes se había plantado delante de la verja de la casa y de el coche salió un chico bastante corpulento que por lo visto iba bastante borracho, y no era otro que el famoso Aiden, al que no se le ocurrió otra cosa que empezar a golpear la verja reclamando la presencia de Emma.
Emma, al oír la voz con al que la llamaba a gritos Aiden, le recorrió un escalofrió por toda al espalda, la ultima vez que Aiden la llamó así a gritos y estaba borracho la golpeó de tal manera que le marcó el costado en pleno verano con un “bonito” morado, por el que tuvo que mentir a todos diciendo que se había dado un golpe bajando por las escaleras, a todos, menos a Shara, la cual, prácticamente sabía casi todo de la vida de Emma.
Shara se levantó de un brinco y miró a Dani como pidiéndole ayuda con la mirada y se se dedicó a agarrar del brazo a Emma, la cual parecía disponerse a salir al portal.
-Emma... No... Ya esta... ¿Vas a dejar qué haga lo que quiera y vuelva a hacer lo que hizo?.- Susurró casi sin voz por el miedo y la preocupación.
-Siempre se hizo lo que el señorito quiso y no creo que vaya a cambiar... -Respondío tragando saliva mientras una lágrima salia de uno de sus ojos.
Al ver y oír aquello Dani salió corriendo del saló a buscar el bate de baseball que su abuelo guardaba bajo su cama por si alguna vez alguien se atrevía a entrar a robar y sin perder el tiempo se plantó delante de la puerta sin dejar pasar ni a Emma ni a Shara. Tras esto las miró a ambas a los ojos y suspirando y con un tono de voz cauteloso a ala vez que firme, a la vez que posaba la punta del bate en el suelo les dijo:
-Emma, no estas sola, y ese de hay ni pienso dejarle entrar a casa y menos dejarte sola fuera, además esta borracho y por lo que comentabais... no, no me da la gana, si sales sales con nosotros y si, me voy a llevar esto por si los pelos, os pongáis como os pongáis. -Tras esto Emma y Shara se quedaron entre asombradas por la ayuda, como aterradas por lo que podía pasar si salian.
-Dani... Cielo... -Dijo Shara como si se le escapase el alma.- Yo... No quiero que te hagan daño...
-Y yo no quiero que un borracho asqueroso que trata a una mujer como si fuera basura venga a aquí a joder a mi casa y encima de paso que le haga daño a ti o ella, antes le parto la cabeza con este bate. -Dijo muy firmemente sin apartarse de la puerta.
Emma lo miró con una mezcla de miedo a la vez que de alivio de saber que no estaba sola y musitó débilmente:
-Gracias por todo Dani... - Tragó saliva y suspirando a la vez que cerraba sus ojos avanzaba hasta la puerta, la cual abrió Dani saliendo primero.
Lo primero que se vio al salir era a Aiden borracho y dando golpes a la verja mientras daba tumbos. Nada más ver este a Dani salir y detrás a Emma y a Shara no se le ocurrió nada mejor que vomitar delante de la verja, y tras recuperarse mirarlos a los tres y comenzar su sarta de insultos.
-¿Con qué estabas con este mierdas, no pedazo de guarra?. Como no, y con la putilla pelirroja... -Tras esto se echó a reír y sacó de sus casillas a Dani, al cual no le gusto lo que le dijo a Emma pero mucho menos como trató a Shara por lo que golpeó con fuerza la verja y gritó con furia.
-¡Tu pedazo de mierda, deja de golpear la verja de mi maldita casa y vete por donde has venido!. ¡Emma no esta conmigo ni tiene ninguna relación, aparte de la de amigos... o eso creo que soy para ella y a mi sinceramente aunque pueda ser le brusco, no me gusta ni la quiero ni la conozco de nada... así que deja de meter mierda... y no te metas con Shara que no tiene anda que ver en este asunto o... aaaag!. ¡VETE!.
Esto dejo algo bloqueada a Emma la que no sabía como responder, y a la vez hizo tragar saliva a Shara, tanto por el insulto recibido como por ver tan alterado a Dani, lo cual no le gustaba ni un pelo, por lo que se acercó a él y le agarro por uno de sus brazos susurrándole que se tranquilizase un poco.
Aiden se limitó a abrir y cerrar los ojos como algo sorprendido por la reacción del chico, o como si tuviese miedo le respondió.
-Esto no va contigo pedazo mierdas... Va con Emma y conmigo, vete con al puta roja a otro lado y déjame hablar con la subnormal de la rubia, aquí se hace lo que a mi me da la gana. - Sonreía mientras como un tonto mientras aun se notaba el efecto del alcohol en su cara.
-Mira niño, vete a seguir bebiendo por hay, estréllate con el coche si quieres, piérdete, pero deja de una vez a Emma, ella no va a hacer lo que te de a ti la gana, además, ¿te crees el rey del mundo?. -Dani aferró con fuerza su bate mientras intentaba contenerse.
-Yo soy alguien no como tu... Además, ¿de qué vas que si no te atreves ni a abrir la maldita puerta?. -Dijo Aiden.
-Vale... esto se acabó... Shara coge el maldito bate y llévate a Emma al portal de casa, si hace falta entrar dentro y cerrar con llave por favor... -Tras eso Dani se soltó del brazo de Shara, le dio le bate y se plantó delante de la verja esperando a que Shara hiciese lo dicho, la cosa se ponía violenta.
-Dani... No tienes porque hacerlo... -Sususrró angustiada Shara.
-Ya... pero por lo visto es de los que no aprenden con palabras... Además... No voy a hacerle nada... Esta borracho. -Dicho esto y al ver a Shara casi arrastrar a Emma que seguía como bloqueada abrió la puerta y empujó a Aiden al suelo, el cual se cayó al suelo de lo borracho que iba.
-Estas muerto flacucho... -Dijo agresivamente y con desprecio Aiden.
Dani aprovechó para cerrar la puerta de la verja tras el y lanzar las llaves hacia el parque por si la cosa se ponía mal. Tras esto se dio la vuelta y levantó agarrando por el cuello de la camiseta con ambos brazos, a Aiden.
-Mira... Tú te vas a ir de aquí en tu maldito coche y no quiero volverte a ver la puñetera casa cerca de mi casa... -Dicha esta frase estampó sin soltarle aun, su espalda contra la puerta del piloto del coche.- Tú no vas a volver a dirigirla la palabra a Emma o como me enteré... te prometo que que parto la cara con mis propias manos... - Le volvió a sacudir contra el coche y acabó de hablar.- Y tú... Como le vuelvas a poner un solo dedo a Emma o a faltar le el respetó a Shara... Date por muerto escoria... -Dicho esto ultimo comenzó de golpe a llover y soltándole con una de las manos la camiseta de Aiden le propinó un puñetazo en la cara y lo tiró al suelo.
Aiden se levantó dando tumbos al ver a Dani dirigirse a la verja de la casa sacudiendo la mano con la que le golpeó y e abalanzó contra el con rabia, lo que acabó con ambos chicos en el suelo. Esto le hizo recordar algo de su pasado a Dani, por lo que reaccionó violentamente y haciendo que se volteasen ambos y quedando el encima comenzó a darle puñetazos en la cara con ira y cuando volvió en si empezó a llorar mucho más fuerte. Tragó saliva con fuerza mientras se levantaba con las manos doloridas y algo manchadas de sangre por reventarse los nudillos. Aiden estaba medio inconsciente en el suelo con un ojo morado, la nariz ensangrentada y el labio inferior partido. Dani al contrarío, llevaba solo un pequeño corte en la mejilla ya que al caer se golpeó contra una piedra algo dentada.

Asustado lo levantó y lo metió dentro del coche y sin pensarlo dos veces llamó a una ambulancia para contar lo ocurrido y cuando se relajó un poco y dejó de llorar llamó al telefonillo de la puerta exterior.
-Shara... Por favor... ¿Puedes abrirme la puerta de la verja?... Las llaves están en el césped... -Su voz era casi un susurro y con un tono de amargura muy claro.
Al oír aquella voz Shara preocupada salió a toda prisa con el bate en la mano y al encontrar las llaves en el suelo se apresuró a abrir la puerta, encontrando a Dani cabizbajo mientras se mojaba bajo la lluvia.
-¿Qué ha pasado...?. ¿Estas bien...?. -Dijo más preocupada al verle así.
-Te lo contaré todo dentro de casa... -Susurró avergonzado Dani.
Shara simplemente se limitó a afirmar con la cabeza y tras entrar aun Dani cabizbajo se limitó a cerrar la verja tras ellos y a andar despacio junto a el más preocupada aun que antes. Quería saber que había pasado y porque estaba así, y Emma les estaba esperando delante de la puerta de casa como rogándoles que no la dejaran sola.
Todo parecía calmarse poco a poco, pero esto solo era el comienzo de la tormenta.
Una vez dentro, Shara se ocupó de cerrar la puerta mientras Dani se estiraba las mangas hasta los nudillos para ocultarlos mientras que se sentaba en el sillón en el que estuvo la primera vez que le vieron dentro de casa.
Emma se sentó cerca en el sofá que estaba al lado mirándole pensativa mientras veía aquel corte en su mejilla.
-Dani... que ha pasado... -Susurró Emma preocupada antes de que lo dijese Shara, al cual, al sentarse en el suelo delante de este mirándole con angustia.
-Pues que yo... Yo... Yo le cogí y le dije que no volviese y que te dejará en paz... Le golpeé por tratar tan mal a Shara y a ti... y lo deje tranquilo en el coche... Pero después él se me lanzó encima y yo... Yo... -Se tapó la cara con ambas manos empezando a llorar y solo pudo decir algo más.- Me pasé...
Tras esto se quedaron callados y bastante pensativos mientras Dani seguía llorando.



25 dic. 2012

¡Feliz Navidad!

Por motivos de días festivos, Navidad, Noche Buena, y posiblemente Noche Vieja y Año nuevo estaré ocupado con fiestas familiares, por lo que no podré publicar nada, pero tras todo este tiempo festivo comenzaré a colgar capitulos de nuevo, uno por semana, aunque puede que os sirva una sobremesa de capitulos seguidos tras volver. Un saludo y un abrzo para quien lo quiera.
¡Feliz Navidad y felices fiestas a todos!. Gracias por leerme.

15 dic. 2012

Sexto capitulo."Las nubes se acercan"

Perdonen si de hoy en adelante tardo un poco más de lo acostumbrado, pero tengo unos pequeños problemas técnicos con mi portátil y no puedo trabajar, por lo que, tengo que irme fuera de casa para ello. Un saludo y gracias por leerme.


Capitulo 6. "Las nubes se acercan"

Shara estaba ya casi al final de las escaleras, el corazón se le aceleró levemente sin saber porque, pero lo que si sabía es que estaba bastante nerviosa. Al llegar frente a la puerta de la habitación de Daniel llamó a esta, pero nadie contestó, solo se oía un pequeño y leve sonido, como el de un niño llorar a escondidas.
Al oír esto entró sin pensarlo dos veces y tragando saliva se encontró a Daniel encogido, abrazándose las piernas y llorando sin para al otro lado de la cama, entre la pared y esta, lo que le partió el alma e hizo que al pequeña sonrisa que tenia se desvaneciera por completo de golpe y plumazo. Se acerco despacio y de golpe un escalofrío recorrió su espalda por completo antes de ponerse de rodillas ante él.

-Dani... ¿Puedo llamarte así?. -Susurró Shara mientras tragaba saliva intentando no llorar ella también, ya que cuando veía a alguien así, le entraban de llorar.
Daniel simplemente afirmó entre sollozos ocultando su cara en sus rodillas aun abrazadas.
-Dani... Hablas de un tal... "Él" y ahora estas... -Volvió a tragar saliva intentando contener sus sentimientos.- si quieres... -Susurró- ¿Puedes decirme quién es Él?.
-Dani con la cara llena de lágrimas y los ojos algo apagados susurró solo una palabra como pudo entre sollozos.- Hermano...
Shara no supo como reaccionar al escuchar aquella palabra. Sentía una mezcla entre pánico y angustia. No sabía que decir o como reaccionar ante aquella noticia, además, por lo que decía y como se ponía o algo muy malo le tenia que haber hecho su hermano, o algo pasaba entre ellos dos que el hacia sentir así de mal. Tras tranquilizarse un poco y una bocanada de aire se atrevió, al fin, de nuevo a hablar.
-Dani, yo, no se que decir... Solo que... Si quieres hablar un poco o necesitas algo me tienes aquí, ¿vale?. -Tras decir aquello acerco al mano para acariciarle la mejilla pero Daniel se echo un poco hacia atrás como con miedo lo que hizo que Shara frenase un poco la mano y la acercara muy despacio hasta contactar la yema de sus dedos en su mejilla y comenzar a acariciar esta lentamente limpiándole las lágrimas.
-Venga... No llores por favor... -susurró mientras una lágrima se le escapaba.-
Al ver esto Daniel, se acerco, le beso la mejilla por donde caía la lágrima y abrazándola de golpe al ponerse de rodillas también susurró:
-Gracias... Muchas gracias Shara... -Tras esto se quedó abrazado a ella apoyando su frente en su hombro y Shara algo impresionada esbozo una leve y cariñosa sonrisa mientras acariciaba su espalda.
-No hay porque darlas... -Susurró ella cerrando los ojos mientras le correspondía el abrazo.

Tras esto se separaron lentamente y Daniel le ofreció una sonrisa sincera mientras se pasaba la manga por las mejillas y ojos, se levantó y besó la frente de Shara que cerró los ojos sonriente. Daniel se acercó y susurró:
-Deberías hablar con Emma... yo voy a hacer la comida, ¿va?.
Dicho esto salió de la habitación sin llegar a cerrar la puerta y bajando las escaleras se dirigió a la cocina.
Shara se quedó un rato ahí de rodillas. No paraba de pensar en Daniel y lo que le había dicho. Suspirando con una sonrisa en los labios por aquel abrazo y aquellos besos. Se levantó y suspirando por segunda vez cerró los ojos y ando atontada hasta la puerta, saliendo por ella luego y bajando las escaleras lentamente hasta llegar por ultimo a la puerta de la habitación, la cual abrió despacio hasta encontrar con al mirada a Emma pegada al móvil  medio pegando gritos de vez en cuando, por lo visto estaba discutiendo con alguien.

-Te estoy diciendo que estoy con Shara en casa de unos amigos de sus padres, ¿puedes parar de ser tan paranoico, por favor?. -Dijo alterada Emma mientras hablaba por el móvil.
Shara se quedó algo impresionada y en silencio caminó hasta el borde más próximo de su cama, sentándose en este.
-Mira Aiden, jo-joder... que te lo estoy diciendo en serio... si no me crees te paso a Shara... -dijo Emma más alterada aun y tragando saliva. Aiden era su novio, llevaban saliendo ya cinco meses, pero era un chico muy bastante celoso y a veces muy paranoico, cosa que estaba empezando ha hacer daño a Emma porque casi nunca podía salir a ningún lado pro su culpa.
-Aiden, ¿te me puedes relajar y escucharme?.- Grito y acto seguido empezó a llorar tirando el móvil al suelo.- ¡Joder!.
Shara al ver aquello se levantó se sentó a su lado pasándole un brazo por el hombro.
-Emma... Cariño... ¿Qué ha pasado ahora?.- Susurró Shara despacio intentando tranquilizarla.
-¡¿Qué ha pasado?!.¡Qué no ha pasado mejor dicho!.- Grito llena de rabia y bastante dolida mientras Shara la abrazaba fuerte.
-Venga Emma... Sabes que me lo puedes decir... -Susurró Shara.
-Que me tiene cansada ya con sus paranoias de que me voy con otro cuando no estoy con él, ¿sabes?. Y encima el señorito dice que me vaya a la mierda y que disfrute de amante, que le pida salir al otro y no le vuelva a hablar... Joder... -Comenzó a llorar desesperadamente mientras la abrazaba con fuerza y Shara a su vez le acariciaba despacio.
-Emma... No es tu culpa y lo sabes... Además, él se lo pierde, te ha tratado y a tenido como le ha venido en gana... -Intentó tranquilizarla Shara.
Emma no sabía que decir ni que pensar, su cabeza le daba vueltas y vueltas y no podía pensar ni decir cosas con claridad, solo le salía en aquel momento llorar, pero sabía que Shara tenía razón.
-Vamos a ayudar a Dani en la cocina, ¿vale?. Si no, vamos a despejarnos un poco y luego te quiero comiendo, ¿entendido?. -Dijo Shara con cariño.

Emma asintió levemente con la cabeza poco convencida a esto y suspiró entre lágrimas.
Shara hizo el gesto de que iba a levantarse y Emma se le separó despacio aun entre lágrimas, por lo que Shara le limpio las lágrimas tragando saliva, con su mano despacio.
-En esa cara tan bonita no puede haber lágrimas.. -Susurró Shara.
Tras esto salieron despacio de las estancia y Shara cogió del brazo a Emma para llevarla hasta la puerta de la calle, la cual abrió y se sentó en las escaleras que había ante la puerta, las cuales daban al pequeño jardín que tenían alrededor de la casa.
Emma se sentó a su lado suspirando entre leves sollozos y se pasaron ahí sentadas un largo rato hasta que se hizo algo tarde y tras estar conversando, Daniel, apareció tras de ellas.

-Señoritas, la comida esta lista. - dijo animado Daniel mientras se ponía de cuclillas tras Shara, la cual giró su cabeza encontrándose con su mirada y sonriendo tontamente, mientras Emma, sin gana alguna de comer sonreía levemente para no preocupar también a Dani.
-Gracias Dani. - sonrío Shara mientras se levantaba con una sonrisa y ayudaba a levantarse a Emma.
-No hay de que pelirrojilla. -Sonrío Dani giñandole un ojo mientras se fijo después en los ojos llorosos de Emma.
Al ver esto Emma aparto su rostro mirando al suelo suspirando algo nerviosa. Dani se acercó un poco y susurrando dijo:
-¿Qué te pasa Emma... ?. Pero Emma no contestó.
Shara se acercó a Dani y abrazándole del brazo muy avergonzada susurró despacio.
-Dale tiempo y cuando quiera te lo dirá, ¿vale...?. - Y tras esto le soltó del brazo y entró en casa lentamente bastante sonrojada tanto por lo de "pelirrojilla" como por lo que acababa de hacer.
Emma le siguió detrás y Dani, algo sonrojado y sonriente se quedó un instante disfrutando de aquel momento, con la leve brisa del aire en su cara. Había unas cuantas nubes grises a lo lejos, lo que indicaba que aquella noche o al día siguiente llovería y eso le dio que pensar a Dani, pues siempre acababa presagiando cosas dependiendo del clima o la luna. Tras ese instante entró en casa y echó la llave a la cerradura andando luego hacia la cocina donde se encontró con ambas chicas colocando la mesa.

Shara y Emma se sentaron a la mesa tras acabar de ponerla y Dani, les sirvió la comida, que era un plato de carne con salsa tártara y de postre una tarta de chocolate blanco y negro que estaba enfriándose en la ventana. Emma no comió apenas, aunque probó la tarta y un poco l comida por no preocupar a Shara, la cual disfruto tanto de la comida como del postre como una enana.
Dani nada más acabar se levantó y como ya era automático y normal en el se dedico a retirar los platos de ambas y el suyo propio y comenzó a limpiar la mesa y la cocina. Al ver esto Shara se levantó y se puso a ayudarle mientras Emma se dedicó a pensar sentada en el borde de la mesa y a ayudar e vez en cuando. Ninguno se esperaba que les esperaba aquella larga he intensa tarde. 


10 dic. 2012

Quinto capitulo. "Él"

Capitulo 5. "Él"

Emma se quedó hay parada al ver que no convencía a Shara, entonces comenzó a pensar en como poder convencerla. Mientras Shara miró por la ventana de nuevo, pero aquel chico no estaba, de golpe había desaparecido. 

-Emma... no esta al lado del árbol... -dijo algo nerviosa Shara, pues temía que estuviese volviendo a su habitación.
-¿Qué?. No puede ser, pero si... -dijo Emma asomándose por la ventana algo paralizada.
-Deberíamos irnos ahora mismo de aquí... -susurró Shara muy nerviosa.- Nos va a pillar.
-Anda, no seas tan negativa, a lo mejor se ha ido a otro lado.- dijo en voz baja Emma intentando calmarse.
-No debimos venir aquí... vámonos ya... -Le imploró Shara a Emma.
-Vale, vale, si así te quedas más tranquila... -suspiró Emma.

Ambas salieron de la habitación, pero nada más abrir la puerta estaba él delante, mirándolas con su dos grandes ojos. Shara se puso mucho más nerviosa, tanto que se olvido que iban en pijama, y no podía parar de moverse sobre si misma.
Emma no cabía en su asombro y el verlo así tan de golpe delante le asustó un poco, cosa que hizo que gritase ahogadamente tapándose la boca con ambas manos, no se lo había esperado, le pilló de sopetón. Lo único que supo decir salía de su boca tartamudeando.

-Yo... es-es-esto... lo si-si-siento... no era nu-nuestra intención... en-entrar sin permiso, pe-pensábamos que e-es-estabas dentro... -De golpe aquel chico cerro los ojos, entró y tapo su boca con el dedo índice, pasó a su lado sin más retirando el dedo, cogió por la barbilla a Shara y le besó la mejilla sin más, sin llegar a abrir los ojos y luego le soltó al igual que a Emma recostándose en la cama y metiéndose bajo las sabanas, dándoles la espalda y susurrando en voz baja y despacio.
-Deberíais irse ya a la cama, es muy tarde... -dicho esto no volvió a moverse ni a decir palabra alguna.

Tanto Emma como Shara se quedaron muy impresionadas y no cabían en su asombro. No era normal lo que acababa de pasar y Shara se fue de aquella habitación corriendo sumamente sonrojada sin importarle si hacia ruido o no, hasta alcanzar la habitación y meterse bajo las sabanas, oculta con ellas hasta la cabeza sin entender nada.
Emma sin embargo se dio la vuelta y se acerco a Daniel, se sentó en el borde de la cama sin importarle nada porque no entendía al reacción del chico y le pregunto tras pensarlo un rato y tranquilizarse.
-Daniel... ¿Puedo preguntarte algo?. -Dijo por primera vez algo inquieta.
-No deberías estar aquí... Él no quiere que estés aquí... -susurró acurrucándose más en las sabanas.
-¿Él?. ¿Quién es Él? -susurró algo inquieta de más y nerviosa por lo que acababa de decir.
-El que mira entre las sombras y lo sabe todo... -dijo tragando saliva Daniel.
-Daniel... -de golpe escuchó un ruido en el pasillo y se levantó del susto, asomando la cabeza por la puerta y mirando a ambos lados tras acercarse lentamente hasta esta.
Tras esto salió corriendo sin cesar hasta llegar a la habitación y meterse en la cama escondiéndose en las sabanas como Shara.

Las dos se quedaron calladas y acostadas sin moverse lo más mínimo y sin mencionar palabra, hasta que al final, cerca de las horas del amanecer las dos cayeron rendidas y se durmieron.
A la mañana siguiente, ya casi a la hora del medio día Shara se despertó primero. Los rayos del sol iluminaban toda la habitación. Tanto ella como Emma estaba bien recostadas, arropadas hasta el cuello en la cama, lo que le resultó muy raro y le chocó bastante, puesto que ella cuando se acostó se durmió con las sabanas hasta la cabeza, ocultándose entre ellas.
Se levantó y descalza con solo los calcetines para protegerle del frío suelo se dirigió a la puerta.
Desperezándose antes de abrir la puerta, y bostezando de seguido, abrió esta y restregándose uno de los ojos, salió al pequeño pasillo que había entre el salón y la habitación.
Estaba todo muy callado y Shara caminó por el salón hasta llegar a una de las ventanas. Miró por esta que no estaba el coche del anciano y por lo tanto eso significaba que o Daniel o el anciano no estaban en la casa. Separándose, tras ver esto de la ventana, comenzó a recorrer la casa de arriba a abajo despacio y en silencio, intentando encontrar a alguien dentro aparte de Emma. Entró en la cocina y encontró una nota sobre la mesa de esta, aparte de eso, la cocina esta impecable y perfecta, sin ni una sola mancha y con todo bien colocado y ordenado, hasta los cristales de los vasos estaban relucientes. El desayuno estaba en la mesa, como esperándola  algo que le dejo algo pillada, y cogió la nota que había en la mesa.

"Para Shara y Emma

El desayuno seguramente ya estará en la mesa cuando os levantéis  Mi mujer y yo tenemos que ir un momento a la cuidad porque nos ha surgido un pequeño problema, pero intentaremos llegar para la hora de cenar. Si salís a la calle llevarse las llaves pero no os vayáis muy lejos, que no quiero que os perdáis.

Para la comida podéis hacerse lo que os apetezca o sino comed con mi nieto, Daniel, es un experto cocinando y en las labores de la casa.
Un saludo, Antonio."

Tras leer la nota Shara se quedó algo pensativa y con lo que ponía en dicha nota, eso quería decir, que estaban tanto ella como Emma solas con Daniel en casa, si es que este estaba también. Por lo menos había desvelado el gran misterio de averiguar quién era quien limpiaba.
Durante un instante se quedó algo atontada al recordar lo que le pasó por la noche, pero tras sacudir al cabeza con los ojos cerrados miró de reojo el desayuno. No tenía hambre, es más, nunca desayunaba, pero no iba a hacerle el feo ni a Daniel ni a los ancianos, así que sin pensarlo dos veces se sentó frente a la mesa y comenzó a tomarse su primer desayuno tras años.
La verdad es que estaba bastante bueno aquel desayuno. Emma mientras tanto se revolvía entre las sabanas sin ganas de levantarse por el sueño, pero al final cedió en su lucha por seguir durmiendo y se levantó de la cama con los ojos casi prácticamente cerrados y andando con desgana hasta la puerta. Soltando un gran suspiro abrió esta y abriendo un poco más los ojos se dirigió al baño, se lavó la cara y luego fue a la cocina, encontrando a Shara medio terminando de desayunar, cosa que la dejo boquiabierta. No podía creer lo que veía, a Shara desayunando, era lo que menos se había esperado aquella mañana.

-¿Shara?. ¿Eres tú o me han cambiado a mi Shara?.- Susurró del sueño que llevaba encima.
Shara se giró con una tostada en la boca, masticó y dejando dicha tostada en un plato que había en la mesa afirmó después tras tragar.
-Claro que soy yo tonta.-  Le respondió con cariño Shara.
Emma se echó a reír y luego suspirando se sentó al lado de Shara y susurró.
-Se me hace raro verte desayunar. Por cierto, ¿quién hizo el desayuno?.
-Pues... por lo visto Daniel, es el quien limpia y cocina.- respondió Shara.
-Yo ya flipo... -Mientras decía esto Shara le dejaba la nota y al acabar Emma de leerla, su mirada transmitía tanto intriga como miedo.- Estamos... solas... con...
-Sí.- Interrumpió Shara.
-Pero... ayer... cuando tu te fuste corriendo yo... -Emma intentaba decirle lo que le ocurrió ayer, pero, no sabía ni como empezar, se sentía tonta y como le habló Daniel, fue muy raro.- Esto... Shara... ayer...
-Buenos días.- Dijo una voz muy dulce procedente de la puerta de la cocina y ambas giraron la cabeza, encontrándose a la vez las miradas de ambas con la de Daniel.

A Emma al ver aquella mirada y el contraste de la voz de ayer con al de hoy le hizo estremecerse un instante. Se levantó de golpe sin apartar su mirada y se fue de la cocina pensativa. Shara se quedó algo parada y se acabó levantando y siguiendo a Emma para hablar con ella.
Daniel al ver el panorama recogió el desayuno de Shara y se fue tras ellas, que estaban en el salón sentadas en uno de los sofás, el más cercano a la chimenea y con sus pijamas puestos aun. Él iba con una camiseta de manga larga, siempre preocupado de que no se el viese nada, agarrando con los dedos el borde de las mangas. Un pantalón baquero y unas deportivas algo desgastadas. En el salón hacia algo de calor por el fuego de la chimenea, pero el nunca se subía las mangas, fuese por manía o por otros motivos.
Shara estaba todo el rato preguntando a Emma, pero no había manera de que esta hablase, no quería, por lo que de golpe Daniel se puso de cuclillas delante suya y le beso la mejilla, al igual que beso la mejilla a Shara por la noche y susurró:
-Puedes decírselo, no va a pasar nada... y se que no tiene sentido... ni pies ni cabeza... pero tampoco pretendía que me entendieses ayer... -tras esto Daniel se calló y se sentó en el suelo, reposando al espalda en el sofá mientras miraba el fuego de la chimenea.

Shara se quedó perpleja, no entendía nada de lo que hablaban ambos y sin poder esperar más preguntó de golpe.
-¿Qué pasó ayer por al noche entre vosotros?.- Sin darse cuenta frunció el ceño y hizo una mala mueca, cosa que hizo reaccionar a la defensiva a Emma.
-Shara, tranquila, tranquila... solo le quería preguntar algo y de golpe se puso raro a decirme que... no deberíamos estar en su habitación... que "Él" no quiere... -susurró casi sin creer sus propias palabras.
-Esto... pe-perdona... no se porqué me puse así.- Dijo sonrojándose de golpe al darse cuenta de su reacción.
Dan se levantó, las miró y susurró sin más rodeo.
-Él viene mañana, mañana Él estará en esta casa y las cosas cambiarán... -de golpe trago saliva y se fue del salón subiendo corriendo las escaleras para entrar en su habitación.
Esto conmociono a ambas, que se quedaron calladas y pensativas hasta que Emma se levantó y sonriendo levemente de una manera algo falsa a Shara y se fue a la habitación.
Shara no sabía que hacer, fuese lo que fuese o quien fuese ese "Él" por lo visto para Daniel era malo, y quería ayudarle y hablar con él, pero por otro lado sentía que necesitaba hablar con Emma y por lo visto, por aquella falsa sonrisa, ella también.
Sin saber ya que hacer cerró los ojos y suspiró y comenzando a andar, abrió los ojos cuando estaba más cerca de las escaleras que de la habitación, así que cogió y subió sin pensarlo dos veces a ver a Daniel y a hablar con él, quería saber que pasaba, que le tenía tan asustado.




8 dic. 2012

Cuarto capitulo. "El chico del árbol"

Como ya notifiqué, publico con antelación el cuarto capitulo de esta nueva historia. El quinto capitulo lo intentaré publicar sobre este martes o miércoles  como de costumbré, aunque si hay algún tipo de problema se publicará antes del fin de semana. Un saludo.

Capitulo 4. "El chico del árbol"

Los últimos rayos del atardecer se colaban por las ventanas de aquel salón, tiñendo de un naranja rojizo bastante cálido, las paredes, muebles y utensilios del recinto.
Emma y Shara habían estado hablando durante toda la tarde, a veces mirando discretamente al muchacho misterioso de la pasada noche para ver si despertaba. Emily despertó al rato.
Como era de esperar, al ver a su hermana bien le dedico una sonrisa, pero al verla con Emma supuso que estaba ya bien acompañada, así que se dirigió a la habitación donde estaban los chicos.
James y Bratt llevaban despiertos desde el medio día, pero no le convenía moverse de la cama, o eso les dijo la anciana enfermera, por lo que hicieron caso.
Bratt estaba recostado mirando al techo aburrido a al vez que mareado mientras que James estaba mirando a Bratt o a la puerta. En realidad miraba a todos lados, se desesperaba en aquella cama, pero su problema no era el mismo que Bratt.
Al haber forzado el hombro y el brazo para ayudar a los ancianos y al chico del que el no sabía nada, se había fisurado el brazo y el hombro se lo luxionó.

-Esto... Ho-hola...  -Dijo Emily entrecortadamente entrando en aquella habitación. Se sentía culpable de todo.
-Buenas tardes señorita... -susurró James con algo de desdén mientras suspiraba después mirando a otro lado.
-Hola Emily.- Dijo sonriente Bratt.- ¿Cómo te encuentras?.- Le preguntó animado.
-Pues supongo que bien.- Sonrió Emily algo nerviosa a la vez que se llevaba la mano a las vendas que tenia en la cabeza.- ¿Y vosotros?.
-Mareado, pero bien.- Respondió Bratt mirando de reojo a James el cual se limito a responder a Emily con un "Baaaah".- No le hagas mucho caso a James, esta algo mosca por lo de anoche todavía.- Le dijo mirándole a los ojos como podía desde la cama.
-Bueno... pues mejor... me voy que no quiero molestar.-  Dijo cabizbaja por sentirse aun más culpable por la reacción de James y se fue al salón de nuevo cerrando al puerta despacio, sentándose, no, dejándose caer mejor dicho, sobre el sofá suspirando.

Shara se quedo todo ese rato sentada en le sofá con Emma. Estaban hablando sobre la pasada noche cuando estaban de fiesta.  Al rato, cuando vio a su hermana llegar al salón tan deprimida le pregunto qué pasaba, pero antes de que respondiese, aquel chico que dormía en el sillón despertó desperezándose. Emma no pudo contenerse, y precipitándose empezó a hablar de golpe.

-Mmmm... ¿Tu eres el chico del que me habló Shara?.¿El de la capucha bajo al lluvia?.- soltó de golpe sin pensarlo dos veces. Shara se quedó  en ese instante algo pillada.

No respondió, sino que se limitó a mirarle a los ojos intensamente, y tras un rato en el que tanto Shara como su hermana se empezaron a incomodar y Emma a impacientar susurró lentamente levantándose de aquel sillón a la vez que estiraba los brazos y la espalda cerrando los ojos:

-Si, soy yo, pero preferiría que me llamarais Daniel si no os importa, por favor.- Les miró ya totalmente erguido y les regaló una pequeña sonrisa.

 Shara seguía algo pillada, al menos esta vez la voz del chico parecía más suave y dulce que ayer por la noche. Emily le miró con algo de curiosidad a al vez que esta asimilando todo de golpe y Emma, con total tranquilidad se levantó e igual que habló sin pensar le dio dos besos, uno en cada mejilla, lo que hizo que Daniel abriese mucho los ojos de golpe, ya que le pilló de improvisto, no era algo a lo que estuviese acostumbrado.
-Encantada Daniel, me llamo Emma.- Le sonrío ampliamente a la vez que le miraba a los ojos.
En ese preciso instante no solo Daniel se quedo algo atónito  sino que Shara se quedo algo impresionada aunque no era la primera vez que Emma se comportaba así. Emily se quedo algo boquiabierta y se limitó a mirar todo lo que sucedía sin dar crédito a lo que sus ojos miraban.
Ya era de noche y las estrellas adornaban el cielo despejado y una gran luna llena blanca iluminaba las calles.
-Esto... encantado, supongo.- susurró sin saber que decir Daniel.

 Justo cuando Emma iba a decir algo la anciana llamó a este para ayudar a Bratt a ir a la cocina, pues iba a cenar todos en un rato y este aun seguía mareado. Con una mezcla como de alivio por la situación, como de confusión por la reacción de aquella chica se fue de inmediato a por Bratt.
Emma acabó llamando a sus padres para poder quedarse a dormir, lo que no sabían los ancianos es donde iba a poder meterla a la pobre, pues solo habían tres habitaciones en casa, pero todo se acabó solucionando, pues los padres de James vinieron a por el justo antes de comenzar la cena, y Emily se fue con Bratt y sus padres a casa después de la cena. 
Shara no se fue con su hermana porque se quedó con Emma en aquella casa con permiso de sus padres, por lo visto, el anciano Antonio era un conocido de su padre.

La cena fue algo silenciosa, pues casi siempre lo único que se escuchaba era el sonido de los cubiertos la chocar con el fondo del plato. Era raro, pues aquel chico no cenó con ella y los dos ancianos, no sabían donde se habrían metido, hasta Bratt que fue el ultimo que lo vio desconocía donde podía haberse metido.
Tras aquella cena y tras irse Emily y Bratt, Emma y Shara fueron a la habitación donde antes habían estado James y Bratt que es donde pasarían la noche. Las sabanas estaba cambiadas y eran limpias y la ventana estaba abierta para airear la estancia. Las paredes eran de un color azulado verdoso tirando al turquesa, pero tan claro que apenas se podía apreciar que no era blanco. Estaba todo muy limpio y ordenado, no se podía encontrar ni una sola mota de polvo en la habitación, la cosa es que al anciana no entró nada más que para revisar a James y Bratt, por lo que, ¿quién limpió?. Esa era la pregunta que rondaba en las cabezas de Shara y Emma, aunque Shara tenía una pregunta más en su mente, ¿dónde estaba Daniel?.
Tanto Emma como Shara pensaron lo mismo y en un cruce de miradas se lo dijeron todo.

-Shara estas pensando lo mismo que yo, ¿no?.- Le pregunto Emma mientras sonreía divertida.
-Sí, pero me da vergüenza ir a su habitación así por que sí.- Susurró sonrojándose.
-Pero tontilla, si seguro que estará durmiendo o ni esta en su habitación.- Le incitó Emma mientras le picaba levemente con el dedo indice en el costado a Shara a la cual le entro cosquillas y se rió levemente sonrojándose aun más.
-Calla, calla Emma joo, que... -se puso muy roja a al vez que se tapaba con al almohada la cara.
-Mírala que mona se pone.- Se puso a reír Emma a la vez que ya, con su pijama de color rosa y negro con unos pequeños ositos por todo el pantalón se levantó y se puso su chaqueta.- ¿Vamos?,¿ o te quedas aquí?.
-Voy, voy señorita.- Dijo riendo Shara a la vez que ella se levantaba también con su pijama blanco de gatitos rosados en la camiseta ancha y grande.

Ambas salieron de la habitación despacio, pues ya estaban los dos ancianos acostados, y caminaron despacio, con una mano en al pared para saber por donde iban en los lugares por donde la luz de la luna no alcanzaba a iluminar desde las ventanas. Andaron despacio y en silencio, a veces conteniendo incluso la respiración a ratos, sintiendo el frío y seco suelo bajo sus pies cubiertos por calcetines simplemente, para así hacer menos ruido y subieron las escaleras, llegando a al puerta de la habitación que se suponía que era de aquel muchacho.
Emma sin pensárselo dos veces, como ya era de cosa típica, empezó a abrir la puerta, moviendo el pomo de la puerta lentamente.
Cuando la puerta se abrió por completo encontraron una habitación iluminada por la luz de la luna, que estaba abierta de par en par y aparte de luz entraba el frío aire de la calle. 
Era una habitación de color azul, casi vacía en al que solo había una cama grande bien hecha, una estantería llena de libros hasta más no poder y una mesita de noche. Aparte de eso solo había un pequeño escritorio con su mesa.
Shara entró primero al ver que no había nadie y susurró a Emma que le siguió hasta el interior del cuarto:

-Aquí no hay nadie, ¿dónde se ha metido?.- Dijo algo desconcertada.
Emma se acercó a la ventana y mirando al horizonte vio la figura de aquel chico parado delante de un bonito árbol.
-Shara, ven, corre.- dijo en voz baja rápidamente-
-¡¿Qué?!.- Shara fue rápidamente hacia la ventana, junto a Emma y lo vio, hay estaba en silencio, con el pelo al suelto, movido por el viento de la noche y cerca de aquel árbol  con las manso en los bolsillos.

Aquel muchacho, Daniel, estaba hay callado, bajo la luz de la luna mirando aquel árbol  o a saber que haciendo y eso despertaba la curiosidad insaciable de Emma y preocupaba más a Shara, pues intuía que algo le pasaba, pero, ¿el qué?. Era todo tan raro...
Emma se separó de la ventana y susurro al oído a Shara:

-¿Vamos a abajo y si eso le preguntamos vale?.- Dijo sin más

Shara se sonrojo mucho negando muy avergonzada a la vez que miraba a Emma. Todo era muy precipitado y le parecía demasiado atrevido, pero quería saber de el, no sabía porqué.
Iba a ser una larga e inesperada velada.




6 dic. 2012

Una de dolor y otra de amor.

Como expresar,
lo mucho que puede,
sin querer o queriendo,
llegar a doler
y hacer
a una persona experimentar
cuanto es el sufrir 
de este vivir.

La vida es una de dolor
y otra de amor.
No saben lo mucho que puede,
sin querer o queriendo,
llegar a doler
y entristecer
el corazón de una persona,
cuando alguien te traiciona.

Pero la vida es una de dolor
y otra de amor.
Y no saben lo mucho que puede,
sin querer o queriendo,
llegar a satisfacer
y feliz hacer
a una persona una sonrisa de quien quieres
y por quien eres quien eres.


Nuevas noticias.

Perdonen, pero... necesito un refugió ahora mismo, y aparte del amor de mi vida y la música, escribir es otro de mis refugios, por lo que ahora publicaré algunos versos si no comienzo con antelación el cuarto capitulo de una historia que espero que os este gustando.
Este adelantamiento de publicación a al hora de poner un nuevo capitulo tan rápido también se debe a que el capitulo me sabía a poco y quería extenderlo más, pero no quería excederme, por lo tanto le estoy desglosando entre el anterior capitulo y este futuro cuarto capitulo.
Un saludo, gracias por leerme y dedicarme algo de tiempo.

4 dic. 2012

Tercer capitulo. "Despertar"


Bueno, aquí esta el capitulo de esta historia, hoy no me enrollaré, espero que os guste y que no muráis si encontráis una falta. Un saludo 

Capitulo 3. Despertar.

Todo lo que acababa de ocurrir era demasiado extraño y Shara no podía más con todo. Entre la conmoción del accidente, el impacto de ver aquel chico de nuevo y el tener a su hermana a unos metros sangrando, no podía más y acabo por desmayarse.
Afortunadamente no le pasó nada. Aquel chico encapuchado la cogió en brazos y la llevo dentro de la casa recostándola en el sofá del salón principal, ayudando luego a aquel anciano y a James con los demás heridos.
Aquella anciana comenzó a sacar un botiquín y unos botes de una estantería. James se sentó como pude en un sillón del salón y acabo durmiéndose por el agotamiento y en parte por la borrachera que llevaba encima. No paraba de retorcerse del dolor, pero dormía, bajo pesadillas y bajo cuidados de la anciana. 

A la mañana la primera en despertar fue Emily. Cada uno fue cuidado y supervisado durante toda la noche. 
Emily se encontraba en uno de los dos sofás del salón central. Al abrir los ojos lo primero que vio fue  un techo blanco pero se notaba que era viejo porque ese blanco estaba ya algo ennegrecido por el paso del tiempo. Al moverse pudo observar a su lado una silla donde por lo visto a alguien debió de estar sentado por al noche, pero ella no sabía nada, solo recordaba el accidente y aquel golpe en la cabeza.
Al centrar la vista podía visualizar un amplio y espacioso salón, con una mesa de madera algo antigua en el centro de dicho salón. No había televisor por ningún lado mirase por donde mirase, solo podía observar estanterías y estantes cargados de libros hasta los topes que parecían tanto de estudio como de lectura normal. En medio de tantas cosas empotrada en la pared había una chimenea de quemar madera antigua, con base de piedra y paredes de esto mismo, que ascendía por lo visto hasta el techo. El suelo era de madera pero se veía bastante bien cuidada y conservada, y este estaba decorada con una alfombra roja sin muchos decorados en ella. La chimenea estaba encendida y estaba tapada ella con una gran manta. Tenía una venda en la cabeza de la que se dio cuenta al rato y le dolía lago la muñeca.
Se disponía a levantarse pero el anciano se lo impidió acercándose a ella y sentándose en la silla que antes observo.

-¿Dónde estoy?.¿Qué es este lugar?.- Se apresuró a decir Emily desconcertada.

-Tranquilícese jovencita, esta usted a salvo y mucho mejor que ayer, le sacamos de aquel coche junto a la ayuda de otra chica y otro chico que os acompañaban en el coche.-Intentó calmarla el anciano.

-¿Dónde esta Shara?,¿Y Bratt y James?- Comenzaba a agobiarse Emily a pesar de las palabras de aquel anciano, no entendía nada.

Dentro del salón entró también la anciana y suspirando puso uno de sus manos sobre el hombro de su marido.

-Tus amigos están bien pequeña, están todos descansando aun. Los dos  chicos están en el cuarto de al lado porque no cabíais en el salón los cuatro.- Susurró tranquilamente al anciana.

La verdad es que al final a James y a Bratt los trasladaron a la habitación que había al lado del salón nada más asalir al pasillo porque solo había dos sofás y James necesitaba recostarse al igual que Bratt y Shara.

-Esto... ¿y mis padres?. Estarán preocupados... - dijo en hilo de voz Emily.

-Ya les llame yo, tranquila, vienen de camino.- Sonrío el anciano.

En ese mismo salón estaba en el sofá de al lado Shara dormida aun, estaba algo pálida y agotada, pero estaba mejor que ayer noche. Se escucho el crujir de una puerta abrirse y de golpe interrumpió en la sala andando tranquila el chico encapuchado, suspiro y miro a los dos ancianos y a Emily, luego observo a Shara un momento y sonriendo levemente se sentó en el sillón del salón.

-Esto... Ese chico no es... - Digo ahogadamente Emily al verle y recordar al chico de la capucha.

-Si, soy yo.- Susurro inclinándose a modo de saludo, luego se retiro la capucha ya casi seca, pues no se cambió en toda la noche y se limitó a ayudar a ambos ancianos.

Emily se fijo en sus grandes ojos de color verde y por fin pudo verle la cara por completo, algo pálida por el hecho de no haber descansado en varios día, con unas pequeñas ojeras por el mismo tema. Tenía una leve sonrisa en sus labios que eran normales, como los de cualquier chico corriente, le pelo estaba revuelto y sin peinar, de color oscuro y algo largo.

-Esos dos ancianos son mis abuelos, os encontró mi abuelo de vuelta a casa tras ir a visitar a una de mis tías al hospital.- Sonrío levemente de nuevo y se acomodo en el sofá cerrando los ojos.

-Me llamo Antonio, encantado.- Dijo en anciano y sonrío mientras luego con un gesto indicaba sin llegar a señalar a su mujer.- Y ella se llama María. Perdonad si os asustó nuestro nieto en la calle, es algo callado, pero en el fondo es una buena persona.

Tras esto Emily sonrío como pudo por el dolor de cabeza que sentía y se recostó. 

-Me llamo Emily, encantado, no hay nada que perdonar.- Susurro ya recostada observando aquellas tres personas y entrecerrando los ojos.

Pasaron las horas y ya se hizo la hora de comer, eran entre las dos y las tres de la tarde ya. Los ancianos María y Antonio revisaron de vez en cuando a los muchachos mientras descansaban recostados, despiertos o dormidos, a la vez que María preparaba algo de comer. El viaje desde la ciudad al pueblo era de una hora en coche realmente, y los padres llamaban de vez en cuando a Antonio para preguntar ya que la mayoría por trabajo no podía ir, y al final acabó llegando algunos pocos familiares a verlos que llegaban a destiempos como cuanta gotas y se iban, menos la prima de Bratt y una amiga de Shara que se quedaron dentro, ayudando a los ancianos. El chico encapuchado, ya sin al capucha dormía y descansaba en el mismo sillón en el que se durmió.

Shara despertó sobre las tres de la tarde junto a su amiga Emma, una chica rubia pero que no tenia ni un pelo de tonta, delgada, con una amplia sonrisa siempre en la boca y con las mejillas adornadas con una leves pecas.

-Buenos días dormilona-. - susurró con una leve risilla floja después Emma.

-¿Emma?.¡Qué sorpresa!.- Dijo muy animada Shara e reincorporándose en el sofá le abrazó con fuerza.- ¿Qué haces aquí?.

-Pues tus padres me dijeron que estabas en este pueblo, que tubiste un accidente, por eso vine en cuanto pude.- Dijo sonriente.- Por cierto, ¿quién ese chico tan mono del sillón, se venía con vosotros en el coche?.

-Esto... -Shara observo a el chico de la capucha que estaba hay, dormido cerca de ellas y abrió bien los ojos, pues no pude verle antes tan bien la cara como ahora.- Ese chico no venía con nosotros... -Susurró algo perpleja, pensaba que el verlo salir de la casa de Antonio y María fue una imaginación suya.

Emma se sonrojó de golpe al darse cuenta de haberle dicho mono sin conocerlo y encima siendo un desconocido hasta para su amiga. Al ver esto Shara empezó a reír débilmente, cosa que hizo sonrojar más a Emma. La tarde se iba acabando y la noche comenzaría a llegar, haciendo que muchos cosas se aclarasen. ¿Como se llamaba aquel chico?, ¿quién es?. Eran preguntas que rondan ya tanto la mente de Shara como la de su hermana y sus amigos, incluso de Emma.